domingo, 22 de agosto de 2010

Aniversarios, mentiras y tarta de chocolate

No me gusta la hipocresia.

Yo mismo me empiezo a dar cuenta de que me repito que no se si algo he escrito en este blog sobre eso, pero en mi cabeza es una tema que no para de ir y venir... siempre está ahi. Es como el tema del sexo, pues igual. Creo que deberia de empezar a dejarlo de lado, porque solo me provoca autorrealizacion pero creo que no compensa todo lo demas.

Hoy se ha celebrado el 40 aniversario de la boda de mis padres, que se dice pronto.
Rodeado de familiares que apenas nos visitan y falsas felicitaciones que ni siquiera se sienten.
Pero no importa!, porque es importante el quedar bien y lo que se muestra es lo necesario, sobretodo cuando el público esta mirando (aqui el publico son todos aquellos familiares que no nos suelen visitar pero ahora que vivimos en un ático digno de un jugador del club de baloncesto de unicaja nos visitan muy amenudo, demasiado diria yo)

La verdad es que estoy algo molesto porque mi discurso haya sido boicoteado, porque empecé hablando de "eso de 40 años felizmente casados... no creo que sea verdad, pero tiene su merito que..."

Claro que quiero ver a mis padres felices y sé que a ella le encanta ser el centro de atencion (cosa que me recuerda que no quiero pasar el resto de mi vida con una mujer que una de sus aspiraciones sea esa), solo que me prima mas el estar contento conmigo mismo y decir en publico que me parece mal tanta falsedad.
Pero la imagen es lo que cuenta! Ya se vió lo que se ha montado con las hijas goticas de zapatero, porque la imagenn es muy importante.

Yo sigo en mi linea de no arreglarme  para este tipo de eventos y mucho menos en verano. Mas bien porque creo que es algo que deberian de haberlo celebrado mis dos padres, solos y no rodearlo de una parafernalia innecesaria. Solo me arreglé en la boda de mi hermana que lo hizo un verano hace 4 años pero era algo diferente.

Me estoy liando...
No me gusta que se mienta con tanto descaro. Se pueden hacer discursos sin mentir! todos tenemos esa capacidad, incluso me ha sorprendido ver como mi madre ha dicho una pequeña mentira en su discurso...  al menos ya no estoy en la epoca en la que tomo a mis padres como puntos de referencia. Parece ser que la integridad es superada por las falsas apariencias.

Tengo que empezar a dejar de molestarme tanto.

PD: la tarta de chocolate estaba buena.

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