Esto me ha llevado a situaciones muy comprometidas... para/con los demas. Si bien yo me encontraba a gusto (ya que soy una persona de principios y soy consciente de ello), para las demas personas afloraban situaciones incómodas en las que yo soltaba una frase tajante y no había más que decir.
Me gusta soltar frases lapidarias a veces. Es que me sorprende la parafernalia que hay que dar a veces para cosas tan simples. Y no hablo de flirtear, que a mi toda esa parafernalia me gusta... me gusta tontear. Yo es que me pico con nada.
Hace un tiempo yo tuve un amigo. Este chico fué convertido a un ser pérfido y malvado por su
Estas situaciones incómodas hacen que uno se replantee si guardarse las cosas o no.
... un inciso, si estais conmigo y hay silencio entre ambos, estad seguros que en un 90% de los casos YO estaré pensando "¿estará esta persona incómoda por este silencio?". Para mí no hay silencios incómodos, solo silencios agradables pero evolución hacia la empatía social me hace querer hacer estar a gusto a la otra persona y saco temas de conversación. Y como odio los temas de habladurias triviales como el tiempo, pues suelto cosas como las bolas chinas...
Pero entonces uno piensa que porqué tengo que cambiar mi forma de ver las cosas para que los demas se sientan más cómodos. Hay que ser altruista a veces pero tampoco hay que pasarse. Al ser una persona de principios choca con mi bondad y cuando se enfrentan, normalmente ganan mis principios. Y se me cataloga de egoista.
Jamás me tomo a mal cuando me llaman egoista, incluso cuando se note el sentido peyorativo de la palabra. Aunque por suerte me lo han llamado solo un par de veces en la vida.
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