No puedo expresar con palabras la gratitud hacia el esfuerzo que dedicaron mis padres por poderme mantener en málaga durante mis primeros años de carrera para que pudiese estudiar economía. Si me hubiese quedado allí estudiando empresariales... o incluso haciendo economía por la UNED, habría acabado siendo una persona totalmente distinta. Aburrida, sosa. Seguramente habría acabado siendo un intolerante hacia todo aquello ajeno a mi entorno: razas, vestimentas, formas de vestir... incluso podría haber acabado en las juventudes peperas! (ojo, siempre he sido más del PP que del PSOE pero por de-formación académica... hablo en pasado porque ahora mismo no creo en la clase política, así en general)
Habría continuado con mi novia de por aquel entonces y me habría dejado igualmente. Esto me habría provocado la misma pesadumbre, pero no lo habría superado igual ya que gracias a eso acabé pasando una de las noches más locas de mi vida. Curiosamente, 7 años después acabaría teniendo otra noche loca con la misma persona, pero eso es otra historia. Quizás por eso sigamos en contacto despues de tanto tiempo.
No habría podido ampliar el gusto musical que tengo ahora y acabaría escuchando indie... urgg... que asco. O pop!. Quizás acabase gustándome el reggeton (que no es el caso del video siguiente, solo la tenia en la cabeza... tampoco tiene nada que ver con el hilo):
No podría haber conocido a mis dos últimas parejas, que me han enseñado tanto sobre la vida que sería descortés siquiera el pronunciarlo por aquí. Habría salido con una chica menor de edad ya que, como solo saben los propios ceuties, no hay jóvenes entre los 18 y los 32 años en Ceuta (y si los hay, tienen pareja). Esta es una realidad un tanto triste. Antes me reia un poco de mis amigos que allí se quedaron "ahhh, asaltacunas. buuuh"... ahora no me cambiar el pellejo por ellos.
El poder haber vivido gilipolleces mas allá de la compresión. El poder haber conocido a gente más gilipollas que yo... eso no tiene precio. Y esto mismo es lo que me hace ver con perspectiva la importancia de tener unos buenos padres. Hablo de padres tolerantes, que sepan enseñar y que promuevan a sus hijos a saber del mundo.
He crecido en una familia desestructurada pero no ha impedido que me desarrollase como una persona medianamente sana mentalmente. Dejando de lado temas tabues como el sexo, el racismo o la religión. Cuando conozco gente nueva, acabo viendo personas con unas limitaciones totalmente injustificadas y su argumento mas solido es el "porque sí".
Ea, apaga y vamonos.
Ya no hablo de gente que por una cosa u otra no ha querido leer durante su vida y eso se quiera o no, influye en la capacidad de pensamiento, en la capacidad de reacción. Hablo de gente preparada y con recursos que ha crecido en un ambiente sano que a causa de los padres han heredado gilipolleces.
Puedo hablar de sexo de caballos con enanos mamporreros que tocan la gaita sin sonrojarme.
Puedo hablar de porqué los seguidores de mahoma son tan gilipollas como los seguidores de jesucristo sin perder los papeles.
Puedo hablar objetivamente de la política española actual, aportando datos económicos por centenas sin declinarme por un lado u otro de la "balanza política".
Me refiero a que doy gracias porque mis padres me enseñaron a ser tolerante y abierto. Y si ellos no me enseñaron directamente, les agradezco que me presentasen la puerta y dijeran "ea, ahí tienes el mundo. Cómetelo o comete una mierda, pero aprende a ser tu mismo. No lo que nosotros somos"
Ultimamente me veo en medio de una batalla padre - hijo totalmente absurda. Comprendo la parte del padre, comprendo la parte del hijo. Pero no entiendo cómo han llegado a esta situación, cómo no han sabido verlo venir y ahora solo hay disputas.
El padre es un estúpido egoista.
El hijo es un estúpido egoista.
Son tal para cuál.
Ambos se quejan de lo que hace el otro, pero tienen tanto orgullo que les impide ser objetivos y les vale mas el "yo tengo razón" que el querer solucionar las cosas. Y me da impotencia ya que he intentado argumentar con ambas partes y son iguales: se cierran en banda conforme avanzo con mis argumentos. Me gusta solucionar problemas, no lo puedo evitar.
Esto es un texto dedicado a aquellos que siguen el camino de sus padres porque sí, porque no tienen la culpa de ser tan idiotas como sus progenitores... bueno... un poco sí, pero como son unos idiotas no pueden verlo.
Y eso me entristece porque os perdeis lo mas bello de la vida: vivir.
Poder hablar de todo, sólo eso, sería suficiente para agradecer a nuestros padres. O simplemente basta con saber cuánto les debemos. Pero algo siempre me reconcome: nunca tendremos suficiente con qué pagarles.
ResponderEliminarme llega. Yo también tuve mucha suerte. Saludos
ResponderEliminar@Phoebe... yo quiero pensar que con respetarles les vale, porque si pudiesemos "honrarles" como se merecen... yo creo que necesitariamos dos vidas.
ResponderEliminar@David Lepe... no me quiero imaginar lo que seria haber nacido con unos padres peores, me habrian hecho peor persona... o no (la duda siempre esta)